Hay que ver lo que me está costando seguir con el relato.
Entre que en dos ocasiones, "Blogger" no me dejaba acceder a un nueva entrada y entre que mi niña lleva unos días que sólo quiere teta (he llegado a pensar que no tengo pechos, si no dos "TETrAS BRIKS", ¡pijo!); pues éso, que se me hace más cuesta arriba seguir con el relato.
Pero sé que debo acabarlo así que...
Eran las 4h de la tarde cuando me dirigieron a dilatación. Nada más llegar me pusieron una vía (es jodido que tu hospital de referencia sea "universitario" y te toque el turno de los que están haciendo prácticas... no digo más...) y en ella enchufaron una botella de suero (es importante la glucosa ya que el útero no deja de ser un músculo y se cansa de hacer ejercicio con las contracciones) y la famosa oxitocina, que las acelera antes de que las frene la también famosa epidural.
También me monitorizaron para ver el estado de mi bebé -que estuvo estupenda tooooooodo el tiempo- y el de las contracciones.
A las 17h de la tarde todavía no me habían puesto la epidural. Allí todo el mundo me daba conversación (matronas, enfermeras...). Yo no sé si querían atontarme con tarto parloteo, pero a mí no se me pasaba el dolor. La que se suponía iba a ser mi matrona de referencia iba de un lado para el otro y por más que le preguntaba por la epidural, la chica no soltaba prenda.
Yo observaba el ir y venir de tanto personal sanitario tan joven. Incluso me dio tiempo a observar a las que como yo, estaban en otras camillas dilatando.
No sabía cuándo iba a poder pasar mi palomo a acompañarme. Una enfermera me dijo que cuando ya estuviera con la epidural y más tranquila para que así mi marido no sufriese. ¡¡¡¿¿qué??!!! pensé yo. "¿Ahora me vienen con éstas cuando ya llevamos los dos un montón de horas sufriendo?"
A las 17h30 vino mi matrona con unos papeles. Por fin el documento que debía firmar para que me pusieran la epidural. Aún en mi dolor, fui muy meticulosa para leerlo todo. Dicho sea de paso, el trámite de ponerme la epidural en el fondo me daba mucho miedo. Pero era tanto el dolor que sentía en esos momentos, que hubiera hecho cualquier cosa por mitigarlo.
Una vez firmados, me levantaron de la camilla y una enfermera me acompañó andando a la sala del anestesista.
Era un chico muy joven que se presentó muy formalmente (y todo sea dicho de paso, muy distante) como Javier.
Me explicó un poco cuál era la técnica que iba a seguir y cómo me iban a preparar para pincharme (son dos pinchazos). También me aclaró meridianamente, que si en el proceso me venía una contracción muy dolorosa, sólo podría controlarla con la respiración como me habían enseñado, porque NO podía moverme bajo ningún concepto. Él pararía de hacer lo que estaba haciendo pero ninguno de los dos podríamos movernos.
Dicho así, a mí empezó a dolerme todo y me habían aguantado tantas horas con aquellas contracciones que el dolor ya era insoportable.
Sentada en el borde de la camilla con los pies apoyados en un pirigallo (escalerita de dos peldaños), por mi cabeza iba y venía la idea de quedarme paralítica, parapléjica... Sólo faltaba éso. Un montón de horas para traer a mi hija al mundo y encima tendría una madre con la que no podría correr por el parque.
Por otro otro lado pensaba, en todas las parturientas (vale, no todas, pero un alto porcentaje, sí) que se ponen la epidural y no les pasa nada (vale, o a casi ninguna, que sepamos).
Así que intenté seguir sus consejos. Espalda curvada hacia delante, hombros abajo y barbilla pegada al pecho. Y de esa posición no te muevas aunque te duela el dolor más doloroso, (como decía una canción de Bebe, Ska de la tierra), mientras el chaval mide con sus palmas apoyadas en tus caderas un punto en el centro de tu espalda que coincide con un hueco entre unos huesos de tu columna (o eso fue lo que a mí me pareció que hacía).
Fue explicándome qué iba a ir notando. Cómo entraría el líquido. El segundo pinchazo (y el más peligroso). El calambre que sentiría en un momento dado que se irradiaría hacia el culete (aquí me acojoné porque no sentí tal calambre...) y después de 10 minutos (que a mí me pareció media hora), me mandó andando para dilatación otra vez.
Y conforme llegué y me acosté ya empecé a sentirme mejor. Las piernas me pesaban y parecía que tenían un hormiguero. Pedí que entrara mi chico y allí apareció, a los pies de mi cama. De la que no se separó hasta las 23h de la noche y sólo cuando venían a explorarme y le pedían que se saliera al pasillo.
Cada minuto iba sintiéndome divina. Se me durmieron las piernas y la barriga. Me sentía en un estado de euforia permanente. Jamás me he fumao un porro ni he tomao ninguna pirula pero tiene que ser parecido. Eran las 18h de la tarde, 16 horas después de empezar a tener contracciones dolorosas, y me sentía genial por primera vez. Empecé de nuevo a ser la Elly de siempre. Riéndome y gastando bromas con todo el que pasaba por delante de mi cama. El monitor decía que mi bebé estaba muy bien y que a mí me daban contracciones muy rítmicas y de parto pero yo no me enteraba de nada. JA JA JA
Pero en cada exploración que me hacían, ya fuera la matrona o la ginecóloga -que llevaba la troup de los universitarios detrás-, seguían diciéndome que no dilataba y que mi bebé peloteaba... que no terminaba de encajarse en la pelvis...
De hecho en una de las últimas exploraciones que me hizo la ginecóloga se dió cuenta de que la bolsa no estaba rota por la parte inferior. Parece ser que se había roto por la parte alta del útero y de allí manaba todo el líquido que yo tiraba. Así que se puso unos guantes y cogió un palo como de 30 cms que parecía de plástico duro y tenía la forma de esos de madera que los médicos nos meten en la boca para vernos las amígdalas y con un movimiento preciso (digo yo que fue preciso), rompió la bolsa por la parte de abajo.
A las 20h de la tarde yo ya pensé en la cesárea como única solución. Allí la gente evitaba llamarla por su nombre como si yo no fuera partidaria de la intervención, pero lo cierto era que estaba tan desesperada por las horas que habían pasado que no me parecía una mala solución, sino LA SOLUCIÓN.
A esas horas observé algo extraño. La epidural estaba haciendo demasiado efecto y empezaba a no notarme el pecho. Me pellizcaba las tetas hasta que se suponía que debía dolerme pero el caso es que sólo sentía una leve presión.
Avisé a una enfermera. Además empecé a marearme y comencé a tener naúseas. Fueron corriendo a buscar al anestesista. Llegó y me hizo la prueba del algodón. Fuera de coñas, eh?. Cogió un algodón empapado en alcohol y me lo pasó por el antebrazo...
- ¿Qué sientes?
- Frío
- ¿Y aquí?, dijo mientras pasaba el algodón por mis piernas
- nada
- ¿Y aquí?, dijo mientras lo pasaba por mi barriga
- nada
- ¿Y aquí?, dijo mientras lo pasaba por mi escote
- casi nada... un poco de calor húmedo...
Bajaron la dosis de la bomba de la epidural que bajaba hasta la 3ª vía que tenía abierta en mi muñeca izquierda. La bajaron de 12 a 9. Intenté vomitar pero no echaba nada.
A las 21h30 de la noche empecé a notarme la pierna izquierda. A las 22h me notaba las contracciones como si fueran aún las 15h de la tarde...
- No puede ser que las notes, dijo una enfermera que me había preguntado al oirme respirar con las contracciones...
- que sí, cojones
- notas la contracción pero no el dolor... es la filosofía de la epidural...
- ni filosofías ni hostias, guapa! Yo siento dolor como si escuchara a Fernando Savater durante 12 horas seguidas! me habéis bajado la dosis y ahora vuelvo a notarlo todo de nuevo
Fueron a llamar al anestesista de nuevo. Justo llegó cuando llegaba la ginecóloga, Presen para los amigos y las parturientas a las que explora, con toda su troup universitaria.
- ¿Qué haces aquí?, la gine al anestesista
- Me han llamado porque esta mujer se nota las contracciones y he pensado en ponerle un bolo epidural...
- Bueno, no pasa nada. No se lo pongas todavía... Nos vamos a cenar que son las 22h ya, y ahora cuando volvamos, la exploro y si está igual, nos vamos a quirófano a practicarle una cesárea.
¡¡Con dos cojones!! ¡¡como a ellos no les dolía nada!!.
Pues sí se fueron, si... y allí nos dejaron a mi maridín y a mí... Con las contracciones, con mi niña que por fin no peloteaba (no rebotaba hacia arriba) pero todavía no se había encajado del todo y con 4 cms de dilatación que fue el máximo que conseguí dilatar.
Os podéis imaginar también, qué agradable fue la exploración que me hizo
Próximo capítulo: CESÁREA
Besicos desde el país que no existe.
Elly
Pobre, cuantas horas sufriendo, y ya veo que la epidural, mierda patatera...al final te cortaron.
ResponderEliminarUff, estoy viviendo el parto a top.Aquí me tienes esperando la proxima entrada.
Besitos
Elly, menos mal que no soy chica, porque me estas acojonando (con perdón).Y yo que creía que el peor dolor era éste.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.
ResponderEliminar¡La madre que los parió!. Pues si mis cuentas no fallan llevabas casi un puto día con contracciones. ¡Y se van a cenar!. Parece mentira que sean mujeres...
ResponderEliminarJoder nena, no me puedo creer que se fueran tan tranquilos a cenar y te dejaran ahí con el dolor, desde luego ya les vale.
ResponderEliminarA mí el momento de ponerse la epidural también me da miedo, la verdad es que acojona el saber que como te muevas te puedes quedar paralítica.
Que tengas un buen finde guapa.
Besos.
Madre mía nena, manda huevos tú ahí y ellos cenando, desde luego q hay q tener estomago...menuda panda están hechos.
ResponderEliminarUy yo es q esta semana ando más quemá con los médicos, celadores, enfermeras y su p***madre!!!
Bueno, tu ya mejor???
Besicos.
Uau ! flipo con la de horas que te dejaron sufriendo ! LA MADRE QUE LOS PARIO !!!!!!
ResponderEliminarEn cuanto a la epidural, la verdad es que acojona, pero cuando lo estás pasando TAN MAL, te dejas poner lo que sea para dejar de sufrir tanto ...
Yo no era partidaria de ponermela, es mas, en mi primer parto dije que no la quería, pero después de unas horas flipando con las contracciones, gracias a la oxcitocina, supliqué que me la pusieran porque ya no podía aguantar mas ... en mi segundo parto ya ni lo dudé y la pedí directamente.
Lo de irse a cenar y dejarte de esa manera NO TIENE NOMBRE !!
Así que Emma to el día enganchada jajaja ...ays que recuerdos me trae ... no hace tanto que yo tenía a M así ...
Besos dobles guapa !
A mi me da un miedo tremendo la epidural!
ResponderEliminarLa verdad es que tuviste que pasar unas horas horribles...
¿Yas estás más recuperada? ¿Os vais acomodando la una a la otra?
Besos guapísimas!!
A mi eso de no sentir ni las piernas ni nada me da mucho repelús, me pondría mu nerviosa y atacá (hija yo es que soymu propensa a las crisis de ansiedad). Que larga se te tuvo que hacer la tarde no?, y que pechá de gente que se paseo por delante tuya no? to los futuros medicos te vieron (me lo imagino como una peli de trueba jajajaja, bueno sabes que me lo tomo a broma porque conocemos el final de la historia y lo preciosa que está Emma, que conste).
ResponderEliminarUn besazo, y espero ansiosa el final de la historia, sobre todo el momentito en el que viste por primera vez a la chiquitina.
Ya les vale a los médicos, qué era la hora de cenar, y tu hora de parir, no? lo que hay que aguantar a veces...
ResponderEliminarSe te debían hacer las horas interminables.
Un besito :)
Hola yo no suelo comentar pero te leo siempre, es demasiado lo que se pasan los médicos en ese aspecto, deberíamos poner quejas cuando nos tratan así. A mí me pasaba lo mismo con mi hija, ni ella se colocaba ni yo dilataba, pero a la cuatro horas del gotero el ginecologo por experiencia me dijo que eso iba a ser un padecer y no dilataba ni un milímetro así que me hicieron la cesarea y acabé de tanto sufrimiento, aún así la niña salió con una pequeña herida en la cabeza por la mala postura.
ResponderEliminarEspero que ya estés recuperada y como veo disfrutando de Emma.
Un beso
Es increible que hagan pasar por esto a las mujeres!!
ResponderEliminarmi hija mayor tambien fue cesarea, un parto largo, una epidural mal puesta, pq no sentia nada de nada, ella tampoco estaba encajada, me rompieron la bolsa para que fuese vaciando poco a poco y se reventó, aún así estuve no se cuantas horas hasta las 9 de la noche que me la sacaron....... bueno, pa que veas que algunas tienen suerte pero otras sabemos perfectamente a que te refieres.
Por suerte si ahora estás bien y la niña tambien, se te olvidará el dolor, aunque la experiencia la tendras. si algun dia tienes otro bebé, seguro que no te pasa esto.
un besazo flor, y otro dulce dulce para Emma.
Ainssss nena que agonía, que se me quitan las ganas de todo jajajaja. Me parece muy fuerte que la doctora se fuese a cenar, hala como si nada, pobrecita tu....bueno pues al final cesarea, ya nos sigues contando jeje...un besito enormeeeeeee.
ResponderEliminarPues imaginate como debía de ser antes sin epidural!!
ResponderEliminarO imaginatelo sin hospital...hasta que la naturaleza quisiera...
Lo de la placidez me ha emocionado...ya me vas dando mas miedico...pero quiero el resto...
besos
Sí...
ResponderEliminarDebe ser éso...
LA MADRE QUE LOS PARIÓ, porque imagino que no los trajo a este mundo con cesárea!!! jajajajaajajajajaja
Ains, mis niñas, qué largo se me hizo... y ahora me río, pero...
Gracias al comentario anónimo. ¿Diste a luz en un hospital de la Seguridad Social o privado?.
En fin, que me alegro mucho por tí.
Mi hija también nació con una cosita un poco fea por el tiempo que estuvo sin salir... pero ya lo contaré en el próximo capítulo jejejejejeejejej
Un besazo a todas y a Carlicos (me duele hasta a mí pensar en el piano, jomío jejejeje)
Elly
Uma, tienes razón... cuando pienso en mi madre embarazada de mí, de parto, en casa de mi abuela (su suegra), con el hospital más cercano a una hora mínimo (con los coches y las carreteras de hoy... hace más de 30 años, ni me lo quiero imaginar lo que se tardaba).
ResponderEliminarAdemás, asistía el parto una comadrona, que ni había estudiao ni ná y que pa colmo, ese día, a esa hora, estaba echando viajes de la casa de mi abuela a otra casa donde había otra mujer de parto...
Gensanta, ¡¡qué grandes mujeres las de antaño!!
Lo mío deberá ser pa ellas, pan comío!!
Un besico guapa!
Elly
Maldita epidural...
ResponderEliminarPaolo, qué alegría verte por mi casa!!!
ResponderEliminarPues sí, maldita epidural. Y eso que todavía queda un episodio...
Aún así Javier, el anestesista, llegó a decirme mientras me pinchaba, que si los hombres hubieran tenido que parir, hubieran inventado antes la epidural.
Un besazo transoceánico!
Elly
Ya te dije tesoro que ser madre es duro desde el principio hasta lo que venga.
ResponderEliminarPero mira que niña mas bonita tienes, algo bueno tiene que salir de tanto dolor.
Un besazo preciosa
Queda el mas sanguinario, cesarea... joder... mira que tengo a mi madre y a mi hermano que son enfermeros, y a mi estas cosas de matasanos me pueden. A mi la epidural me la han puesto dos veces, y las dos veces me metieron el panico con que me iba a quedar paralitico si me movía. Hijos de perra.
ResponderEliminarUn besazo desde el otro lado del océano.
Ohh, pensaba que el parto sería un acontecimiento más bucólico, pero seguro que de aquí unos días si no lees estos post, ya no recordarás lo mal que lo pasaste, no? porque sino las madres no repetirían la experiencia!. Se agradece que lo cuentes tal y como lo viviste, sin florituras.
ResponderEliminarFelicidades y un beso!!
Aunque creo que...retrasaré un poco más la experiencia de ser madre.
maja, elly, me estoy quedando flipada con tu relato...
ResponderEliminarERES UNA VALIENTE!!!!
madre mía, menudo calvario que pasaste, y fíjate, es increíble, a pesar de todo, vale la pena. increíble. hay cosas que sólo harías por un hijo...
muaks!!
LP
Hola!! Te descubrí justo cuando nació Emma, de verdad, muchas felicidades a los tres. Te cuento que hace 8 años pasé curiosamente por el 90% de las cosas que cuentas, es increíble, pero me demuestra que las cosas no han cambiado en este tiempo. Una cosita: verás qué rápido te olvidas de lo mal que lo pasaste, te lo digo por experiencia.
ResponderEliminarDisfruta de tu niña, que crecen muy rápido.
Besitos
Rebeca
Querida Elly estoy super emocionada de haber podido ver a tu niña tan bonita.
ResponderEliminarAinsss porque mira que es bonita.
Fuiste una campeona en el parto.
Cuidaros mucho, me alegro mil que esteis bine.
Hola Elly,valiente que eres una valiente....
ResponderEliminarcomo se han tomado tus mascotas la llegada de Emma?
Besicos
cambié de blog vecina....
ResponderEliminarlabrujamala
http://diariodelui.blogspot.com
TE está quedando un relato monísimo y lleno de sentimiento. Te encantará leerlo dentro de unos meses cuando las cosas parezcan estar un poco más lejanas. ¡¡¡Qué princesa tan bella que está hecha tu peque!!!
ResponderEliminarEspero q todo vaya bien Elly!!
ResponderEliminarBesicos vecinica y un achuchón pá Emma!
Elly, guapa, ¿qué tal estáis?
ResponderEliminarBesitos.
Hola!
ResponderEliminarComo muchos/as te he leído pero nunca escrito nada,así que vamos a ponerle remedio ahora mismito ^_^!.
Primero que nada felicitarte por tu estrenada maternidad,por la princesa tan y tan preciosa que tienes y felicidades a tu Palomo también ;)!.
Cuando empezaste a narrar tus peripecias para traer a Emma a este mundo,decias que las que estuvieran en el mismo momento o buscando ese hijo,se podían asustar...
Yo me encuentro en el punto que he decidido ser madre y que estamos intentando que me quede embarazada.Más que acojone (que lo hay y bastante porque los medicos no me gustan nada nadita nada),leer como cuentas todo lo que pasaste (por cierto,PANDA DE MAMOMES IRSE A CENAR Y DEJARTE SUFRIENDO CUAL CAB....), me ayuda a poderme hacer una ligera idea.Como todas (o eso creo),después de tomar esta decisión tan importante,tengo millones y millones de dudas que,gracias a tu blog,a tu generosidad por compartir con tu circulo de hadas como tu vida iba cambiando,me has ayudado a resolver alguna de ellas.
Desprendres cariño por los cuatro costados niña y,tienes una manera de contar las cosas que es como estar tomando un café con las amigas y de charradeta ^_^.
Como tu,a mi estos de los niños me decia bien poco (tengo a mis dos bichicos peludos a los que trato com a mi niños jeje)hasta que hace un CLICK tu interior,y decides ser madre ¿verdad?.Y en ello ando,intentando que llegue ya el momento de sentir como una vida crece en mi interior,como se mueve,como cambia mi cuerpo como YO dejaré de ser importante para que ÉL/ELLA sea el principe o la princesa de mi vida.
Un besito muy grande para ti la REINA MADRE,uno bien dulce para la PRINCESA de tu reino y un SALUDO para el REY de vuestra vida.
Joeerrrrrr si pensaba que había pasado por aqui, y acabo de ver que NO! (colleja que me doy a mi misma).
ResponderEliminarYa les vale, guapa!!!!... ¿estás segura que estuviste en un hospital??? menuda panda!!!....
¿Qué tal todo???... A ver si tengo un rato y te mando un correito...
Un besote!!!
OOOOHhhh...sé de lo que hablas...lo mío no fue tan largo, fueron 10 horitas "de ná", pero doloroso, e incómodo hasta decir basta!!!
ResponderEliminarJoder Elly, qué angustia, jamía... y encima luego te tocó cesarea jajajajaj, pobre
ResponderEliminarNenaaa, que llevas una semana pa lo de la cesárea, por Diorrr. Jopetas, que ya no puedo con mi vida y me tienes en un sinvivir.
ResponderEliminarBuen finde guapa.
ResponderEliminarBesos.
¡La madre que los parió!
ResponderEliminarDigo yo, ¿hay alguna mujer que después de veintipico horas de parto sin pasar de 3-4 centímetros, acabe pariendo sola?
¿por qué si no esperar para algunas cesáreas necesarias?
Besos