lunes, 2 de marzo de 2009

MI MEDIA NARANJA

Es mujer y se llama María.

Bueno, realmente no sé qué es eso de tener una media naranja.

Creo a pies juntillas, que un buen zumo lo haces con una fruta entera o más jajajajaja.


Hay quien lo podría interpretar como el Ying y el Yang.
Esa persona que te complementa a la perfección (o casi) pero que sois como la noche y el día.

He de decir, que personalmente no creo que los polos opuestos se atraigan. Todavía estoy pendiente de que estudien el expediente X de mi vida sentimental. Nadie más dispares que Mario y yo, y ahí estamos, a trancas y barrancas este año cumplimos 12 años juntos.

Y la verdad, nuestras únicas broncas fuertes (a parte de las de la convivencia y que ocurren en las mejores familias) es por nuestra disparidad de gustos en cuanto a cómo emplear nuestro tiempo de ocio. Eso sí, he de reconocer que yo soy tranquila y él es nervioso, así que depende del momento, uno dice "ande" y el otro dice "so". Pero lo peor es cuando yo me pongo nerviosa y a él se le vuelve la sangre horchata... entonces me pongo el doble de nerviosa! jajajaajaja

Este finde quedé con María. Hacía mucho que no nos veíamos. Nuestra historia es de años, más incluso de los que conozco a Mario. De echo, María es la mujer por la que mi padre le pidió el divorcio a mi madre.

Los primeros años del divorcio de mis padres, mi madre me había inyectado tanto veneno en contra de ellos, que renegaba de todo lo que pudiera venir de sus manos. Hasta de una llamada de teléfono. Cuántas veces mi padre pensó en tirar la toalla, y cuántas veces María le alentó para que no lo hiciera.


Mujer sabia donde las haya, el tiempo le dió la razón, y casi 10 años después de la separación de mis padres, poco a poco me fueron ganando tanto él como ella (porque estaba claro que las ideas las tenía María), hasta el extremo de que en una parte de mi vida y en la que mi madre me hizo la vida imposible precisamente por mantener el contacto con ellos, decidí dejar mi país que no existe y emigrar.

Y allí se forjó lo nuestro. Mi padre siempre lo decía con cierto humor: pareces más su hija que la mía. Y en más de una ocasión se sentía celoso de nuestras conversaciones hasta altas horas de la noche, tiradas en el sofá con una buena infusión en una mano y un cigarrito en la otra, mientras escuchábamos de fondo a Joan Manuel Serrat. Pero en el fondo, él se sentía muy orgulloso de ver que las dos éramos tan parecidas que congeniábamos hasta puntos insospechados.

La familia de María me adoptó más rápido de lo que otra familia lo habría hecho. Así. Sin más. Era una nieta más para su madre (ya no está con nosotros pero Mario y yo la recordamos con cierta nostalgia); Era una sobrina para sus hermanos, e incluso llegué a ser la hermana mayor de A.
La hija que María había tenido en su juventud.


María me comprendía hasta sin hablarle. Conocía mis gustos porque también eran los suyos. Sabía cuándo necesitaba hablar y cuándo estar sola. Y desde aquella convivencia juntas, supe que seríamos amigas y algo más, pasara lo que pasara.
Hasta que pasó.

Mi padre la abandonó después de 16 años juntos... Más incluso que el tiempo que estuvo con mi madre... y una vez más, por otra mujer.
María se sentía rota... y yo también.

El día que mi padre me lo dijo, no me lo creí.
Y me sentí nuevamente furiosa con él, como cuando tenía 9 años y se fue de casa. Sabía y sé que es la vida de mi padre y que debe vivirla como quiera y le de la gana. Pero yo sentía que iba destruyendo cualquier nucleo que yo era capaz de reconocer como mío.

Quería dar aliento a María. Más que nada y egoístamente porque también lo necesitaba para mí. Quería pedir disculpas por algo que yo no había hecho, por un dolor que yo no le había infringido. Pero tampoco quería hacerme demasiado presente en su vida porque sabía que yo le recordaba a mi padre y su dolor.

Aun así, su trato siempre fue exquisito y siempre decía que mi padre era mi padre y yo era yo, y que siempre habría un lugar para mí en su vida. Y así ha sido.

Siempre hemos seguido manteniendo la amistad. No hay santo, cumpleaños o Navidades, que si no hay una llamada, hay un mensaje.
Lo de abrazarnos, al vivir en ciudades distintas, ha sido más espaciado en el tiempo, pero siempre he sentido que María estaba ahí. Que era un espejo donde mirarme y siempre he tenido la sensación, que era mi otro yo pero con 17 años más.

Hace un año y medio fue abuela, y diréis que soy mala amiga, pero todavía no había ido a conocer al bebé.
Así que, este finde y tras una sóla llamada, María, A. , el bebé de A. y yo, por fin nos vimos.

Cuando llegué a su casa fue como si entrara a la mía. Estaba tal y como la dejé.
Compartimos multitud de confidencias y emociones que me hicieron estremecer.

A. me había echado mucho de menos cuando dió a luz. Según me confesaba en un momento de soledad entre las dos, siempre he sido la hermana mayor que le gustaría haber tenido. Me sentí privilegiada y a la vez derrumbada por no haber ido a verla antes. Sé que no me lo tiene en cuenta, pero el abrazo que me dió mientras me lo decía y cómo nuestros ojos se humedecieron, me hizo prometerme a mí misma que no pasaría tanto tiempo sin que mi "hermana" y mi "sobri" supieran de mí.

Fue un día genial.
De allí me llevé la promesa de estar más en contacto y casi la certeza de que María y yo compartimos algo más que gustos... quizás el alma...


Para vivir lejos no está mal que llevemos el mismo modelo de bolso y del mismo color, los mismos botines de tacón y tengamos la misma alfombra a los pies de nuestra cama.

Un dato más.

El día antes de ir a verlas, me compré una cafetera.

¿Pensáis que es de la misma marca, modelo y color que la de María?.



Pues habéis acertado.


¿Otro expediente X?

Con todo mi amor para mis tres amores.

Elly


Pd1.- Una cosa parecida me pasa con Myss... para estar a poco más de 500 kms tenemos una vida paralela hasta para hacer la cena, eh? Morena mía? jejejeje


Pd2.- Flaquica, hoy me acordé de vos. Ví en el mercado hierba para hacer mate!.

18 comentarios:

  1. Me emocionaste mucho; lo de María me encantó.Qué lindo eso.
    Lo de tu padre no tiene perdón, pero hay que aceptarlos así como son.Eso lo comprendí casi cuando ya no tuve tiempo para estar con el mío.

    Si me emocioné con lo de María, te imaginarás cómo me puse con lo de la yerba. Yo tomo marca "Canaria", para hacerme honor, ya que vivo en Canelones. Y sé que ya vendrá el día que te cebe un mate y lo pruebes aquí o allá.
    Esa cafeterera me tentó totalmente, ni se sabe los cafés y las charlas que pueden salir de ahí.
    Un beso.

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  2. Olvidé lo fundamental: estoy totalmente de acuerdo contigo en que los Marios tienen un no sé qué que nos deja así. jajajajaja

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  3. Flaquica, tenés razón.
    Lo de mi padre lo asumí cuando dejó a María.
    Quiero a mis padres por sus cosas buenas y punto.

    Lo de la yerba, te juro que leí las instrucciones pero no me atreví a probarlo. Eso sí, a olerlo sí, para ver si me transportaba a Canelones. Pensé: "algún día la Flaca preparará un mate para mí, así que no hay prisa".

    La cafetera da para mucho... y los Marios, también! jejejejeje

    Un besazo hacia el otro lado del charco.
    Elly

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  4. Qué historia más bonita!!

    No estés tanto tiempo sin verlas, ehh!!!

    Besos guapa

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  5. Me ha encantado el post y q seas hayas sido capaz de "separar" las cosas buenas de las no tan buenas y aceptarlo sin condiciones!!!

    Eres un solete Vecinica y me alegra q hayas encontrado tu media naranja, siempre es curioso comprobar situaciones iguales entre dos personas!!!

    Besicos.

    Pd: Eeeeeeeeeeeeeeeelly llueve, llueve mucho desde esta madrugá, nos inundaremos????jajaja

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  6. Hija, que se me saltan las lágrimas!!!

    Un beso

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  7. Me has emocionado, me encanta como cuentas las cosas con esa sencillez y a la vez cargada de sentimiento.

    No pierdas ese contacto con Maria, A y tu sobri, merece la pena conservarlo.

    Por cierto, miguel y yo somos igual de dispares pero al reves que vosotros: yo soy la nerviosa y él es el hombre tranquilo.

    Un besico!!!

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  8. Jodó niña, que historia más bonita y que bien haces que lo vivamos como si fuera nuestra.
    Me alegra ver que sabes separar las cosas y valorarlas tal como vienen, eso sí, no te permitas dilatar tanto en el tiempo esas visitas
    Un besazo guapa,hoy has conseguido emocionarme

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  9. Sif, sif, sif, ¡pero qué historia más bonita!. Si es que eres todo un hada... ¡y también una bruja!.

    ¿Así que este es el post que pensabas escribir?. Jooo, mi madrastra es una hija de... que nos ha separado a mi padre, a mis hermanos y a mí.

    Desde luego, gente como María hace que la vida siga mereciendo la pena. No seas tan descastada y hazle más visitas, que la mujer seguro que te lo agradecerá. ¡Qué señora tan señora!. Eso sí que es una media naranja, jamía, qué suerte que tienes...

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  10. Joe, luego dicen de los hijos pero anda q no nos complican la vida los padres... La familia no siempre es de sangre.

    Besos y felicidades por la sobri!!!

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  11. Me alegro mucho por las dos, es una maravilla tener algo así! Y que conste que yo no me quejo eh!

    Es precioso todo lo que has escrito jodía!!! Pos no se me ha caido la lagrimilla de alegría!

    Eres UN SOL!!!
    Ya le vale a tu padre jodo...

    Y no tardes tanto en ir a verlas vagucia!!!!! jajajaja

    Un beso.

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  12. Pijo!
    Con razón está venga llover desde esta madrugada que hasta las ranas van con cantimplora! Si estáis todas lloricosas y tiernas! CagoenlaElly!!! jajajajajaajajajaja

    Vecinica, yo ya llevo en el coche el kit de supervivencia. Nada de flotador. El móvil cargadico, unas chuches y tabaco. Pa qué quiero más! jajajajajaajajajajajajaaja

    Niñas, que hay la misma distancia de mi casa a la de ellas y de la de ellas a la mía, eh??????????
    jajajajajaajajaja
    Y siempre he ido yo a Mahoma.
    Que María conoce mi casa pero A. ni la ha visto y llevo aquí 5 años.

    Que la "culpa" si la hay, es de las dos partes. Que hace meses A. vino a mi comunidad a un balneario (joé la cría jejejeje) y no me llamó, eh?.
    Pero igual que yo no se lo tomo a mal, ellas tampoco a mí.

    Nos sobra con saber que estamos ahí, y eso, pase el tiempo que pase, no cambiará.

    Otro día contaré la historia de mi padre con su actual mujer... ni punto de comparación, dios mío, ni punto de comparación y mira que no es mala mujer..........
    Y lo malo es que tengo dónde comparar, porque María es mucha mujer y mucha persona!

    Ea! un besico a todas!

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  13. Anda y tócate los huevos, María Manuela. No te fastidia la Elly, que nos pone un post firmado por Dickens y encima se queja de que nos pongamos sentimentales.

    Brujaaa, ¡tú no tienes vergüenza!.

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  14. A mi tus post me hacen reir y llorar a partes iguales, no puedo estar mas de acuerdo en con Bacci en que a veces la familia no es de sangre. Vamos, como para ponerlo en mayúsculas!!! Me alegro mucho por vosotras, querer tanto siempre es bueno!!
    Un beso

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  15. Uf!!! después de lo que he leido ¡¡tienes que verlas más amenudo!!!! mecachissss!!!!
    Me ha encantado leerte.. y lo bien que lo has contado!!!

    Eres un cielete!!

    Un beso fuerte.

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  16. No se te ocurra perder la relación con ellas!! eso no se encuentra todos los días :D.
    Un besote ^^

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  17. Pues es estupendo... yo no creo en las medias naranjas!

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  18. Hoy me has emocionado mucho, has tenido suerte, yo no he sido capaz de mantener la relación con la "otra" quizá porque no es María, quizá porque no se lo merezca, quizá porque no se lo merece.


    Mil besos

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