
He llevado una larga temporada aceptando ballena como animal de compañía.
Es decir.
He llevado una larga temporada aceptando a mi suegra tal como era y pensando que "quizá" (sólo "quizá") no era tan mala como yo la he visto estos 12 años.
Que sí.
Que vale.
- Que "quizá" nos ahogó nuestro noviazgo con llamadas a deshoras para ver qué hacíamos ("ya ve osté, si nos deja, pos echar un polvo", me faltó decirle una vez).
- "Quizá" ella no me sentía su rival y no intentaba poner a su hijo contra mí.
- "Quizá" en esas ocasiones en las que me encontraba con mis cuñados y ella en la misma sala, eran imaginaciones mías el que me ignorara y sólo hablara con ellos como si yo no estuviera.
- "Quizá" la amiga de mi madre se equivocaba y no era a mí a quien mi suegra ponía como hoja de perejil en la cafetería del barrio.
Tantos "quizá" acumulados durante años me hicieron desinchar la vena cual María Patiño, respirar hondo, y decirme a mí misma UNA VEZ MÁS, que es su madre y que no tenía más narices que aceptarla en mi vida.
Pero claro.
Ay ilusa de mí.
Que la cabra siempre tira pal monte y mi suegra no iba a ser menos.
En cuestión de pocas semanas esta mujer está minando mi paciencia.
Y claro. El hijo no sé da cuenta y -valga la redundancia- me cuenta que lo llama día sí día no, al trabajo, para reprocharle lo mal hijo que es y todo lo que debería de hacer y no hace.
Amos.
Yo que no lo llamo a no ser que sea causa de fuerza mayor (y aún así... si yo hablara...)
Yo que aguanto a que llegue a casa para comentarle algo importante por el hecho de no molestarle en su trabajo. Es más. Ya no por el hecho de no molestar, sino el hecho más importante. El de no ponerlo nervioso o intranquilo y que con ello pueda tener un accidente. No me lo perdonaría jamás.
¡¡Y ella no se corta un pelo!!
Además.
De mal hijo, NADA.
Y cuestiones que reprocharle, MENOS TODAVÍA.
Como siempre, mi suegra demandando atención.
Ser el centro de la fiesta es lo que a ella le gusta.
Debe joderle que si su hijo tiene 5 minutos los dedique pa estar conmigo y con mi barrigón.
(Bueno, y pa ser sinceros, si tiene 10 minutos seguidos aprovecha y se va a pisar barro, como hizo el domingo, que se fue con los colegas a las 7h de la mañana y vino a las 19h de la tarde.)
Porque así es.
El chaval se merece desconectar que trabaja a veces hasta los domingos.
Su hijo no tiene vacaciones.
Su hijo no tiene casi tiempo de siquiera para descansar y recuperarse.
Su hijo no tiene casi tiempo para estar conmigo.
Y mira que siempre estoy diciéndole que llame a su madre para ver cómo está.
Y siempre estamos invitándola a que venga a comer.
Pero claro, es que ella tiene más vida social que nosotros y siempre tiene excusa para no venir.
Y que no viene, oiga.
Entonces, ¿pa qué se queja luego?
Debió joderle mi comentario del otro día. De hecho, ahora que lo pienso, se quedó callada sin decirme nada y debió rumiarlo hasta el día de hoy que ha llamado a mi palomo.
El día de Navidad amanecí con vómitos y diarrea. Era el día que comíamos con toda la familia de mi palomo.
Pero yo me encontraba fatal. Jamás había estado así ni había vomitado tantas veces.
A medio día ya no aguanté más y fuimos a urgencias hasta las 23h de la noche que salimos de allí.
Me pusieron monitor, Emma bien.
Dos goteros de campeonato con primperan y protector de estómago.
Diagnóstico: Gastroenteritis aguda.
Y me jode porque ni cenamos mucho ni comí postre.
¡¡Manda güevos!!
Ahora dicen que es que hay un virus y me picó sólo a mí.
Pues bien. Al día siguiente, el sábado, vino mi suegra a verme. Mario estaba trabajando (para variar el pobre) y sentadas en mi sofá, ella me dijo que a ver si nos reuníamos otra vez todos. Que estuvieron esperándonos y que no fuimos. Obvio, ¿no?¿cómo íbamos a ir en mi estado?.
Con todo lo mal que yo lo estaba pasando, todavía antes de irnos a urgencias el día de Navidad, le dije a mi palomo que se fuera a comer con su familia y que por lo menos él estuviera allí.
Pa qué os voy a mentir...
En el fondo no lo dije convencida porque me encontraba fatal. Mi madre se había quedado a dormir y estaba en casa pero tengo yo que cuidar más de ella y la pobre estaba asustadísima de verme así.
Así que si Mario se hubiera ido, yo me habría puesto peor sólo de pensar que había tenido el valor de abandonarme en ese estado y encima merecido por bocazas!.
Pero lo dije.
No sé si presionada por la idea de conocer a su madre y saber que llamadas de reproche hacia su hijo como la de hoy, no se dejarían esperar.
Él por supuesto me dijo que no (respiré aliviada cuando lo hizo porque no las tenía todas conmigo...)
Supongo que estaría tan impresionado como yo por minoparardevomitar y preocupado como yo de cómo estaría nuestra hija ante tal estado.
Y se lo dije a mi suegra cuando vino a visitarme al día siguiente.
Que le había dicho a su hijo que se fuera a comer con lo que yo había preparado para aportar en la comida familiar pero que gracias a dios que no no lo hizo y nos fuimos a urgencias.
Ahora pienso que debió joderle.
Muy en el fondo, pero le jodió.
Siempre se ha sentido así.
Mi rival.
Y lo peor es que no soporto cómo manipula los sentimientos de culpa de su hijo. Y ya ni os cuento lo que me jode que el chaval se deje manipular y siga subyugado a la idea de que a una madre no se le discute bajo ningún concepto. NUNCA y AUNQUE NO LLEVE LA RAZÓN.
Claro que es al único al que puede manipular porque mis tres cuñadas son imposibles para conseguirlo. Ya sabéis. Los hombres suelen ser más noblotes y nosotras más "gatas".
Y anoche ya llamó pa darnos el toque.
Lo hizo desde un número de teléfono que no conocemos.
Salíamos de la ducha y fui a cogerlo sin reconocer el número:
- ¿dónde estabas? he llamado varias veces y no lo habéis cogido. No iba a volver a marcar.
- Ains, suegra, eres tú! no había reconocido el número
- Es que estoy en casa de mi hermana. Que aquí me sale gratis.
- Pues estábamos en la ducha y por eso no lo habíamos cogido.
- El domingo también llamé desde aquí un montón de veces y no lo cogísteis.
(MENTIRA. Habían DOS llamadas perdidas de ese número. Que no atendí porque yo me encontraba en el water -creo que esas explicaciones no se las debo dar a mi suegra- y mi palomo estaba pisando barro por esos mundos de dios)
- Mario es que estuvo todo el día fuera....
(pa qué decir más por mi parte. Si daba igual... Fui andando con el inalámbrico hasta el dormitorio donde se encontraba Mario)
- ¿estás bien? ¿has comido algo?
- algo, sí. Un poquito de pechuga a la plancha y hoy he tomado algo de lácteos. Estoy como si me hubiera comido una vaca pero aunque no tenga gana tengo que comer por la niña.
- muy bien, ¿puedo hablar con mi hijo?
Y le pasé.
Hablaron unos minutos en el que no quise quedarme a oir porque me enciendo de escuchar a Mario siempre disculpándose, pidiendo perdón y diciendo que va a ser mejor persona (como si pudiera) y me fui a calentar la crema de verduras para la cena.
Y hoy... HOY... a medio día me llama Mario.
- ¿¿¿¿¿Porqué no le cogiste el teléfono a mi madre el domingo que llamó un montón de veces?????
Yo lo he flipado.
- ¡¡¡¿¿¿ qué ???!!! ¿cuándo has hablado con ella?
- esta mañana me ha llamado. Que si llamó y no se lo cogiste. Que si no voy a verla. Que si bla, bla, bla, bla...
- Mira Mario! tu madre me está cansando, eh?? Anoche me reprochó lo mismo y ya le dije lo que pasó. ¿Qué culpa tengo de que llame desde un número que no conozco mientras estoy en el water?. Que llame al móvil si tan preocupada está que no fue para tanto que sólo llamó una o dos veces.
- Ya pero dice que no voy a verla...
- No fuimos a comer el día de navidad por lo que pasó. Estuvo invitada a venir a cenar en Nochebuena y primero dijo que no venía porque no iba a casa de ningún hijo para no tener favoritos y luego se fue a casa de tu hermana L. a cenar que nos enteramos de chiripa. Y encima, sabes perfectamente que siempre estamos invitándola a que venga a casa a comer un domingo y nunca viene. A mí me da una cara anoche y a tí te da otra esta mañana. Haz el favor de hablar con ella y decirle que no invierta su tiempo en reproches injustos mientras estás trabajando porque no te beneficia en nada.
- Sí, tengo que hablar con ella. Venga, cálmate nena.
Y sé que no hablará. No lo hará.
Y tengo un rún rún ya dos horas... Con ganas de llamarla y explicárselo me quedo. Pero no lo haré porque Mario se enfadaría conmigo, no con ella.
Pero ojalá tenga la oportunidad de decírselo a la cara con todo el tacto del mundo del que pueda utilizar pero con verdades como puños. Y como ella hacía cuando me despreciaba. Sin testigos que puedan corroborar que yo dije nada...
Confío en que así sea y que no tarde mucho.
Besicos desde el país que no existe.
La Elly tirada en el diván
jajajajajaajajajajaa
(CONTINÚA...siguiente capítulo...)
- "Quizá" ella no me sentía su rival y no intentaba poner a su hijo contra mí.
- "Quizá" en esas ocasiones en las que me encontraba con mis cuñados y ella en la misma sala, eran imaginaciones mías el que me ignorara y sólo hablara con ellos como si yo no estuviera.
- "Quizá" la amiga de mi madre se equivocaba y no era a mí a quien mi suegra ponía como hoja de perejil en la cafetería del barrio.
Tantos "quizá" acumulados durante años me hicieron desinchar la vena cual María Patiño, respirar hondo, y decirme a mí misma UNA VEZ MÁS, que es su madre y que no tenía más narices que aceptarla en mi vida.
Pero claro.
Ay ilusa de mí.
Que la cabra siempre tira pal monte y mi suegra no iba a ser menos.
En cuestión de pocas semanas esta mujer está minando mi paciencia.
Y claro. El hijo no sé da cuenta y -valga la redundancia- me cuenta que lo llama día sí día no, al trabajo, para reprocharle lo mal hijo que es y todo lo que debería de hacer y no hace.
Amos.
Yo que no lo llamo a no ser que sea causa de fuerza mayor (y aún así... si yo hablara...)
Yo que aguanto a que llegue a casa para comentarle algo importante por el hecho de no molestarle en su trabajo. Es más. Ya no por el hecho de no molestar, sino el hecho más importante. El de no ponerlo nervioso o intranquilo y que con ello pueda tener un accidente. No me lo perdonaría jamás.
¡¡Y ella no se corta un pelo!!
Además.
De mal hijo, NADA.
Y cuestiones que reprocharle, MENOS TODAVÍA.
Como siempre, mi suegra demandando atención.
Ser el centro de la fiesta es lo que a ella le gusta.
Debe joderle que si su hijo tiene 5 minutos los dedique pa estar conmigo y con mi barrigón.
(Bueno, y pa ser sinceros, si tiene 10 minutos seguidos aprovecha y se va a pisar barro, como hizo el domingo, que se fue con los colegas a las 7h de la mañana y vino a las 19h de la tarde.)
Porque así es.
El chaval se merece desconectar que trabaja a veces hasta los domingos.
Su hijo no tiene vacaciones.
Su hijo no tiene casi tiempo de siquiera para descansar y recuperarse.
Su hijo no tiene casi tiempo para estar conmigo.
Y mira que siempre estoy diciéndole que llame a su madre para ver cómo está.
Y siempre estamos invitándola a que venga a comer.
Pero claro, es que ella tiene más vida social que nosotros y siempre tiene excusa para no venir.
Y que no viene, oiga.
Entonces, ¿pa qué se queja luego?
Debió joderle mi comentario del otro día. De hecho, ahora que lo pienso, se quedó callada sin decirme nada y debió rumiarlo hasta el día de hoy que ha llamado a mi palomo.
El día de Navidad amanecí con vómitos y diarrea. Era el día que comíamos con toda la familia de mi palomo.
Pero yo me encontraba fatal. Jamás había estado así ni había vomitado tantas veces.
A medio día ya no aguanté más y fuimos a urgencias hasta las 23h de la noche que salimos de allí.
Me pusieron monitor, Emma bien.
Dos goteros de campeonato con primperan y protector de estómago.
Diagnóstico: Gastroenteritis aguda.
Y me jode porque ni cenamos mucho ni comí postre.
¡¡Manda güevos!!
Ahora dicen que es que hay un virus y me picó sólo a mí.
Pues bien. Al día siguiente, el sábado, vino mi suegra a verme. Mario estaba trabajando (para variar el pobre) y sentadas en mi sofá, ella me dijo que a ver si nos reuníamos otra vez todos. Que estuvieron esperándonos y que no fuimos. Obvio, ¿no?¿cómo íbamos a ir en mi estado?.
Con todo lo mal que yo lo estaba pasando, todavía antes de irnos a urgencias el día de Navidad, le dije a mi palomo que se fuera a comer con su familia y que por lo menos él estuviera allí.
Pa qué os voy a mentir...
En el fondo no lo dije convencida porque me encontraba fatal. Mi madre se había quedado a dormir y estaba en casa pero tengo yo que cuidar más de ella y la pobre estaba asustadísima de verme así.
Así que si Mario se hubiera ido, yo me habría puesto peor sólo de pensar que había tenido el valor de abandonarme en ese estado y encima merecido por bocazas!.
Pero lo dije.
No sé si presionada por la idea de conocer a su madre y saber que llamadas de reproche hacia su hijo como la de hoy, no se dejarían esperar.
Él por supuesto me dijo que no (respiré aliviada cuando lo hizo porque no las tenía todas conmigo...)
Supongo que estaría tan impresionado como yo por minoparardevomitar y preocupado como yo de cómo estaría nuestra hija ante tal estado.
Y se lo dije a mi suegra cuando vino a visitarme al día siguiente.
Que le había dicho a su hijo que se fuera a comer con lo que yo había preparado para aportar en la comida familiar pero que gracias a dios que no no lo hizo y nos fuimos a urgencias.
Ahora pienso que debió joderle.
Muy en el fondo, pero le jodió.
Siempre se ha sentido así.
Mi rival.
Y lo peor es que no soporto cómo manipula los sentimientos de culpa de su hijo. Y ya ni os cuento lo que me jode que el chaval se deje manipular y siga subyugado a la idea de que a una madre no se le discute bajo ningún concepto. NUNCA y AUNQUE NO LLEVE LA RAZÓN.
Claro que es al único al que puede manipular porque mis tres cuñadas son imposibles para conseguirlo. Ya sabéis. Los hombres suelen ser más noblotes y nosotras más "gatas".
Y anoche ya llamó pa darnos el toque.
Lo hizo desde un número de teléfono que no conocemos.
Salíamos de la ducha y fui a cogerlo sin reconocer el número:
- ¿dónde estabas? he llamado varias veces y no lo habéis cogido. No iba a volver a marcar.
- Ains, suegra, eres tú! no había reconocido el número
- Es que estoy en casa de mi hermana. Que aquí me sale gratis.
- Pues estábamos en la ducha y por eso no lo habíamos cogido.
- El domingo también llamé desde aquí un montón de veces y no lo cogísteis.
(MENTIRA. Habían DOS llamadas perdidas de ese número. Que no atendí porque yo me encontraba en el water -creo que esas explicaciones no se las debo dar a mi suegra- y mi palomo estaba pisando barro por esos mundos de dios)
- Mario es que estuvo todo el día fuera....
(pa qué decir más por mi parte. Si daba igual... Fui andando con el inalámbrico hasta el dormitorio donde se encontraba Mario)
- ¿estás bien? ¿has comido algo?
- algo, sí. Un poquito de pechuga a la plancha y hoy he tomado algo de lácteos. Estoy como si me hubiera comido una vaca pero aunque no tenga gana tengo que comer por la niña.
- muy bien, ¿puedo hablar con mi hijo?
Y le pasé.
Hablaron unos minutos en el que no quise quedarme a oir porque me enciendo de escuchar a Mario siempre disculpándose, pidiendo perdón y diciendo que va a ser mejor persona (como si pudiera) y me fui a calentar la crema de verduras para la cena.
Y hoy... HOY... a medio día me llama Mario.
- ¿¿¿¿¿Porqué no le cogiste el teléfono a mi madre el domingo que llamó un montón de veces?????
Yo lo he flipado.
- ¡¡¡¿¿¿ qué ???!!! ¿cuándo has hablado con ella?
- esta mañana me ha llamado. Que si llamó y no se lo cogiste. Que si no voy a verla. Que si bla, bla, bla, bla...
- Mira Mario! tu madre me está cansando, eh?? Anoche me reprochó lo mismo y ya le dije lo que pasó. ¿Qué culpa tengo de que llame desde un número que no conozco mientras estoy en el water?. Que llame al móvil si tan preocupada está que no fue para tanto que sólo llamó una o dos veces.
- Ya pero dice que no voy a verla...
- No fuimos a comer el día de navidad por lo que pasó. Estuvo invitada a venir a cenar en Nochebuena y primero dijo que no venía porque no iba a casa de ningún hijo para no tener favoritos y luego se fue a casa de tu hermana L. a cenar que nos enteramos de chiripa. Y encima, sabes perfectamente que siempre estamos invitándola a que venga a casa a comer un domingo y nunca viene. A mí me da una cara anoche y a tí te da otra esta mañana. Haz el favor de hablar con ella y decirle que no invierta su tiempo en reproches injustos mientras estás trabajando porque no te beneficia en nada.
- Sí, tengo que hablar con ella. Venga, cálmate nena.
Y sé que no hablará. No lo hará.
Y tengo un rún rún ya dos horas... Con ganas de llamarla y explicárselo me quedo. Pero no lo haré porque Mario se enfadaría conmigo, no con ella.
Pero ojalá tenga la oportunidad de decírselo a la cara con todo el tacto del mundo del que pueda utilizar pero con verdades como puños. Y como ella hacía cuando me despreciaba. Sin testigos que puedan corroborar que yo dije nada...
Confío en que así sea y que no tarde mucho.
Besicos desde el país que no existe.
La Elly tirada en el diván
jajajajajaajajajajaa
(CONTINÚA...siguiente capítulo...)
Pues la verdad es que te entiendo muy bien... Aunque mi novia te entendería mejor, seguro.
ResponderEliminarYo tengo una madre poseesiva y chantajista emocional. No es mala, pero es bastante difícil de llevar... Ponte en el lugar de tu marido... Seguro que él también lo pasa fatal... Pero, es su madre.
Bueno, que acabo de conocerte a través de la "blogosfera" :)
Encantada de leerte.
Joooope,
ResponderEliminarvaya broma de suegra que tienes.
Ánimo!!
Hola Elly, te entiendo perfectamente yo tengo una madre muy posesiva y se lo que es, pero la quiero con locura con sus defectos y virtudes. Así que respira hondo y saca los demonios de dentro, que si no corroen y quiérela porque quieres a tu marido y no quieres que él sufra. Con el tiempo uno sólo se acuerda de las cosas buenas y olvida las malas y la familia, aunque política, familia es.
ResponderEliminarUn beso guapa y que te repongas pronto.
Ays Elly, vaya GRINCH con mayúsculas ! que egocentrica es esta mujer, solo le preocupa lo referente a ella misma y nada mas ... ojalá tu palomo la pusiera en su sitio, está claro que si lo haces tu será peor para ti, no vale la pena ...
ResponderEliminarEspero que ya estés mucho mejor, estas gastroenteritis suelen dejarte pa el arrastre ... cuidate y no te des mal pensando en tu suegra, piensa en lo poco que te falta para verle la carita a tu bichica.
Besos dobles guapa !
Keka Ante todo gracias por la visita.
ResponderEliminar¿Que mi marido lo pasa fatal?
JA
JA
y triple JA
jejejeejejejej
No te creas. A mi palomo le molesta tanto o más que a mí pero nunca se defiende. Tiene el límite de la paciencia con su madre en el infinito. Así que no lo sufre. Y lo que es peor. Está ciego. Por el bien de tu novia espero que tú no lo estés con tu madre y aunque la respetes al máximo (jamás me perdonaría que Mario no lo hiciera con la suya), sepas reconocer ante tu chica los fallos que comete tu madre. Gracias por tu comprensión.
Qué broma es ésta jodía! jajajajajaja Gracias por los ánimos!
Carlicos Lo sé, tesoro, lo sé. Es su madre. De ahí toda mi paciencia y discreción durante años ante su hijo para no contarle todo lo que su madre me estaba haciendo y todo por lo que yo estaba pasando. Pero creo que una cosa hice mal: que puesto que su hijo no la ponía a ella en su sitio, debí ponerme yo misma en el mío y mantener una conversación seria con ella. Gracias por tus palabras, mi prínsipe.
Bet Sí señora. Egocéntrica. Así es. Si no hay nada más que verla que hasta con la bata de casa va peiná y maquillá que parece que va a ir de público del Sálvame. Le encanta que la miren y ser el centro de la vida de los demás. De discreta, poco.
La verdad que nunca pasé una gastroenteritis y mandagüevos que la pase en el embarazo. Y cierto es que deja pal arrastre. Lo peor fue el viernes Navideño y todavía tengo el estómago tocao.
Ains mi bichicaaa!!! es lo mejor de mi vida.
Espero que mi suegra no me chafe tampoco esa alegría (si te acuerdas, ya te conté algo en un post sobre la tuya....)
Besicos a tod@s!
Elly
ayyyyy!! ya se sabe que hay madres que no saben ver la felicidad de sus hijos, si no solo su infelicidad. Tú intenta llevarlo con calma, ( menuda una te lo dice...), aunque con nosotros por decir la verdad este año ni nos ha invitado en Navidad, ni la oportunidad de tomar un café con las niñas le ha dado ha su hijo.
ResponderEliminarPero él que también es muuu buena persona, les compró los regalitos de papanoel y se los llevó con sus niñas, (yo me quedé en casa pa no sulfurarme que ya bastante harta me tienen los dos). Bueno no se si te has enterado de algo y si te sirve de consuelo, pero tú por ahora no te pongas de los nervios que la niña lo siente todo.
Un besazo pa tí y tu princesita, y una corona de santo pa tu palomo, por aguantar lo que aguanta.
Ay corazón ¡¡qué mal rollo!! pero es que desgraciadamente ésto es muy normal. Yo de la mía no me quejo, que conste, pero es verdad que si pasa "algo" los "hijos" no se dan cuenta (o no se la quieren dar), y lo de hablar, olvidate!, no es por ser aguafiestas, pero es así, querida.
ResponderEliminarTu PASAAAAA, que estás haciendo bien, vamos... otra por mucho menos la habría mandado ya a no se dónde, así que nena: expira e inspira. Relájate y piensa sólo en TI, que aunque sólo sea por cómo estás, es lo que tienes que hacer.
Un beso fuertote!!
Pero esto es verdad... Si es asi... Paciencia porque las personas no cambian.
ResponderEliminarZepequeña.
Ay ay las suegras!!!!! no conozco a nadie que tenga una buena (las madres de los novios-maridos son todas igual), la mia tambien tiene lo suyo pa que te voy a contar, y claro hay que morderse la lengua porque es "su" madre, y madre no hay mas que una, que le vamos a hacer, nena, paciencia, no te irrites, que Enma no tiene porqué sufrir las paranoias de su abuela paterna. Espero que pases una feliz nochevieja (no comas mucho ni bebas cava a ver si la niña se nos vaa poner piripi) porque este 2010 va a ser un gran año para ti y para mario, muchos besos.
ResponderEliminarMi hermana tiene una que es clavadita a la tuya
ResponderEliminarNo te hagas mala leche no merece la pena ignorala en lo que puedas, que no que no es facil tú tienes tu espacio y con no dejar que lo ocupe pues ya esta.
ResponderEliminarSaludos y Feliz Año Nuevo.