martes, 21 de abril de 2009

96.LA JUSTICIA NO ES CIEGA, ES BIZCA

Eran mediados de Noviembre del año pasado.

Ella jamás hubiera pensado que sería protagonista de un acto tan grotesco, chabacano y terrorífico.
Se olvidó de que la condición humana es capaz de lo mejor y lo peor.

Aunque sí sabía que aquellas personas (Sí. Digo bien el plural y yerro un tanto al catalagorlas como de la raza humana) eran capaces de lo peor. Varios eran los testimonios de otros afectados a los que ella les daba toda la credibilidad del mundo. Y aunque también fue testigo de algunos actos semi-violentos (si a ese adjetivo se le puede anteponer la mediocridad), jamás pensó que podía ser, como ya dije, protagonista de uno de los episodios más surrealistas e irracionales.

Pero a pesar de estar en el sitio equivocado en el momento más inoportuno, la providencia quiso que aquello no fuera todo lo malo que podía haber sido.

Así que harta de las amenazas y de las agresiones a otros -que casi le dolían como así misma -, por lo visto le había tocado el turno a ella. Pero esta vez, aquellas personas se equivocaron de víctima. Así que ella decidió denunciar en comisaría cuando sólo había pasado una hora desde el acto bandálico y sólo cuando pudo templar sus fuerzas para poder andar.

Ella llamó a su abogado para contarle lo que había pasado antes de dirigirse a comisaría. Y éste le informó de que si denunciaba, todo el logro conseguido entre los letrados de cada parte por un asunto que no viene al caso, se vería afectado e incluso paralizado, si decidía llevar a cabo su decisión.
A ella le dió igual. No se puede vivir con el miedo porque es estar muerto en vida.

Así que ni corta ni perezosa, aquel frío día de noviembre, a las 7h de la mañana, se encaminó sola hacia la comisaría.
Una hora después, salía de allí con su denuncia en el bolso y el deseo de que por una vez, los hombres pusieran justicia donde "el divino" la ignoraba.

Cinco meses ha llovido desde aquello. Su abogado le dijo que sería un juicio rápido. Pero el hecho es que salvo una llamada de la brigada que iba a instruir el caso a los pocos días, ella no había sabido nada más.

Hasta que la semana pasada y por hechos que tampoco vienen al caso, su abogado le indicó que no estaría de más pasarse por comisaría y preguntar qué había sido de su denuncia.

Ni corta ni perezosa se encaminó de nuevo hacia la comisaría central. Habían varias personas a la espera de su turno, acompañadas de familiares o amigos.
Se encaminó hacia el mostrador y preguntó:

- buenos días, quería saber el curso que ha seguido una denuncia y en qué estado se encuentra.

Aquel señor enjuto, de pelo gris, arrugas en las arrugas y bigote entre cano y amarillo debido al humo de los muchos cigarrillos fumados durante años, la miró con cara desconcertada y mirada escéptica;

- ¿Perdone?

- Buenas... le decía que quería saber en qué estado se encuentra una denuncia que puse a mediados de noviembre en esta misma comisaría.

- ¿Y para qué?

- Pues simplemente porque han pasado 5 meses y no sé nada.

- ¿nadie se puso en contacto con usted?

- Sí, un policia de la brigada para hacerme alguna pregunta.

- ¿Y nada más?

- Nada más.

El señor de cara aburrida y hastiada parecía mirarla sin ningún interés.

- Pues la denuncia debe haber seguido su curso normal.

- Y ¿hay alguien que me diga en qué punto se encuentra ese curso normal?

- hummmmm.... a ver... espere....

- llevo aquí la denuncia por si pudiera ayudarles a darme información...

Con un gesto cansado, arrastró su mano hacia la denuncia. La cogió, hizo una anotación en un papel y marcó una extensión conocida en el teléfono que le acompañaba en la mesa.
Resumió la cuestión en pocas palabras a su interlocutor sin saber si él era responsable de aquella cuestión, y acto seguido le tendió a ella el aurícular:

- Póngase al teléfono y explíquele a este señor lo mismo que me ha explicado a mí.

A los dos minutos el amable interlocutor le preguntaba su nombre y le prometía atenderla en 5 minutos para intentar ayudarla. Mientras ella esperaba, vio pasar el cambio de turno de los policías y se preguntó porqué el físico de la mayoría, se podía catalogar dentro de un mismo patrón. A saber, armario ropero de 2x2, de treinta y pocos o quizás un poco más, bien afeitados y cabeza rasurada disimulando una alopecia galopante. Más que agentes del orden parecían la banda de los miami...

Después de pasar por multitud de corredores, el señor amable la acompañó a un despacho antiguo y atestado de estanterías y almanaques un tanto descoloridos en las paredes, donde habían dos mesas pequeñas.
Le pidió la denuncia, buscó el número de orden, y acto seguido buscó entre las carpetas.
No encontró nada.

- ¿Dónde dice que le ocurrió ésto?

- En la Calle Pétalos

- Uys... ya decía yo - el hombre parecía alegrarse con el dato, pero su mirada era afable -. Ya decía yo que no encontraba nada. Es que esa zona la lleva otra comisaría. Así que nosotros pasaríamos la denuncia a esa otra oficina y ellos son los que se encargarían de hacer la instrucción. Siento no poder ayudarla - realmente parecía dolido -. Lo siento. Que tenga suerte.

Ella salió de allí cabizbaja. Preguntándose si merecía la pena cruzarse toda la ciudad quizás para nada. Decidió que no tenía nada que perder, así que se encaminó hacia la otra comisaría.
A la entrada, en el mostrador una pareja de policías de edades desiguales, cumplimentaban algún tipo de formulario.
El que se encontraba detrás del mostrador, un chico joven, atendía una llamada y le pidió que esperara unos minutos.
Cuando el policía colgó el teléfono, le preguntó que quería.
Ella repitió la misma letanía que un rato antes había dado en la otra comisaría.
"Vaya, pensó ella, otro con la misma cara de poker que el físico loco del otro lado. ¿Tan difícil es lo que pido?"

Con la paciencia de que fue capaz, intentó nuevamente conseguir información de la manera más educada. "Quizás me costaría menos depilarle las ingles a un león de la sabana africana", pensó ella.
El policía joven tomó la denuncia en sus manos y se retiró al teléfono más alejado del lugar donde ella apoyaba sus brazos.
Le oyó hablar durante unos minutos con otra persona, y al cabo de un rato, se volvió a acercar hacia donde ella le aguardaba.

- Me dice el compañero que esta denuncia ya está cursada.

- ¿Y eso significa que ...? - le inquirió para que acabara la frase

- Que la denuncia se instruyó y se envió al juzgado

- ¿Se localizaron a las personas denunciadas?

- Sí

- Y ¿desde cuándo está toda la instrucción en el juzgado?

- Pues desde hace tiempo... se investigó y se mandó todo allí... ya sabe usted lo lenta que es la justicia...

- Y tanto... ¡por eso precisamente no es justa!

El chico empezaba a impacientarse. Ella pensaba que no era para tanto, así que insistió más a ver si podía conseguir alguna información más...

- Mire, yo tengo miedo de estas personas. De que puedan intentar agredirme una vez más.

- Pues si es así, llama usted a la policía y punto.

- ¡Eso hice aquel día! ¡mientras estaban intentado agredirme, acerté a marcar el 091... incluso apostaría a que la persona que me atendió la llamada pudo escuchar los gritos de fondo! ¡¿Y sabe qué me dijo ese compañero suyo?!

- No

- ¡Que si conocía a quien estaba intentando agredirme, que fuera a comisaría a poner una denuncia!. ¿Con esa actitud usted cree que yo puedo estar tranquila?.

- Mire usted, no podemos tener una coche patrulla en cada calle de la ciudad.

- ¡Está claro! pero SÍ es una obligación profesional y sobre todo moral, que atiendan una llamada de auxilio

- Oiga señora!!!! que yo respondo por mi trabajo, no por el de los demás!!!

- ¡¡ Usted forma parte de un cuerpo de seguridad del Estado que yo pago!! Y de momento, está dando una imagen penosa!!!

- Le repito que yo respondo de lo que hago aquí!!

- ¡Pues vaya compañerismo existe entre ustedes!

En el mostrador, de la pareja de policías que había al entrar, sólo quedaba el más joven rellenando el informe. Ella le notaba mirar de reojo y con ganas de interceder en la conversación, o incluso de intermediar. Pero fue cauteloso y siguió fingiendo estar en lo suyo.

- ¿Tiene algún teléfono del juzgado o sabe usted porqué departamento debería preguntar?.

- No. No lo tengo.

- Pues muy bien. Muchas gracias!

E indignada, salió de la comisaría pegando un portazo.

Siempre sucede lo mismo. Siempre que repasas mentalmente una discusión, siempre caes en la cuenta de qué frase hubiera reforzado y rematado tu argumento.
Mientras se alejaba por la acera lateral a las dependencias policiales y mientras miraba de reojo las cámaras adosadas a una pared de ladrillo visto y que vigilaban sus pasos alejándose, a ella se le ocurrió la que hubiera sido la mejor de las frases para despedirse de aquel policía.

"Si aquel fatídico día de noviembre, yo hubiera sido tu madre, tu hermana, tu prima o tu novia... ¿hubieras actuado ahora mismo de la misma manera?

Dicen que hay que tener amigos hasta en el infierno.

Ella de momento agradece que ese antipático policía esté relegado detrás de un mostrador. Quizás ese sea su infierno particular.
A parte de frío y maleducado, el joven policía era bizco.
Al principio dudó en si le hablaba a ella o a algún amigo imaginario 5 metros más atrás de la columna que se encontraba a su espalda.
La única sonrisa que pudo poner ella de camino a casa, fue imagenárselo apuntando para disparar.
¡¡¡ Todo el mundo a cubierto porque donde este hombre pone el ojo, pone la bala !!!

Besicos desde el país que no existe.
Elly

21 comentarios:

  1. ains las denuncias, tristemente tengo bastante experiencia con ellas (en ponerlas) y la única que ha llegado a juicio acabó sin ningún beneficio moral, salvo una irrisoria orden de alejamiento a la horripilante distancia de 2 metros, no es algo que quiera contar en mi blog, pero si te sirve de algo a tí, te lo cuento por mail.

    Besotes y a por ellos

    PD.¿¿¿no le enseñaste el dedito a la cámara??? yo lo hubiera hecho, bueno, de hecho lo hice hace unos años al salir de ése juicio.

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  2. Con la de gente amable que hay por el mundo y en la profesión, y qué mala suerte tuvo ella de que le tocara el vizcolosgüevosresabiao!.

    No hizo el pajarito a la cámara. Miró hacia ella y cual Pantoja a Cachuli le dijo "dientes, dientes, que es lo que les jode" jajajajajaja

    Un besazo guapa!
    Elly

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  3. No es por generalizar, pero cuando necesitas la ayuda de la policia, pocas veces se te ofrece, se limitan mucho a tratarte con condescendencia y mirarte por encima del hombro.

    Para mi gusto les sobra prepotencia y ya que su sueldo sale del mio, deberian tener la verguenza y el deber moral de protegernos y asistirnos, que para eso están coño!!!

    Besos guapa

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  4. Bueno de todo hay en la viña del Señor, y me imagino yo que desagradables de estos hay en los cuerpos y fuerzas de seguridad, en la visita al medico, o en la carniceria. Si es que amargaos/as de estos hay muchos nena.

    Besos.

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  5. Jajajaj si será un show viendolo apuntar sí jajajajaja!!!

    Bueno la justicia es lenta, casi siempre, pero a ver si como indica su nombre hace JUSTICIA y las mal nacidas esas dejan de hacer daño por una vez!

    Besicos vecinica.

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  6. Las pocas veces que he tenido que ir a la comisaría he salido con unos cabreos monumentales!!!

    Acuérdate cuando secuestraron a mi perrito que se reían en mi cara!!

    De la justicia mejor ni hablar...

    Petonets

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  7. ¿Cómo es eso?? "las cosas de palacio van despacio"... pues ya sabes Elly, aqui muchas veces directamente "ni van".

    A pesar de la situación, me he tenido que reir... yo también me imaginaba al poli vizco apuntando.. jajajaja... si es que hasta para contar lo que no tiene gracia ¡¡LA TIENES, puñetera!! jajajaja...

    Besitos guapa!!

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  8. Pos to los policias deben estar en mi portal!!!!

    Que estoy por sacarles un cafelito alguna noche a los pobres...eso si te digo, los que vienen aquí son un encanto (teniendo que bregar con mis vecinos!!!)

    Lo que cuentas es penoso, pero de todas formas ya tiene los güevos pesaos el abogado!!! Que ya que es su abogado mandan narices que ella se tenga que preocupar de ir rodando de un sitio a otro!

    Quiera Dios que no nos pase nada, visto lo visto.
    Pobre tu amiga!

    Un beso guapa.

    *Elly guapa me pasa como a Alma!!! es que intento cabrearme con los tontoselpijolospolicias y me imagino al bizco amargao y me meo!!!

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  9. Buffffff, Elly, yo es que casi prefiero no empezar a hablar, porque, directamente, hace tiempo que llegué a la conclusión de que palbras como "JUSTICIA" SÓLO ESTÁN LLENAS DE "HUMO"...

    Besos migrañosos.

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  10. funcionarios encantadores hay en todas partes...

    Paciencia, paciencia y más paciencia que quizás consiga algo un año de estos...

    Besos mil

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  11. Puede que si, que haya funcionarios buenos.....¿pero porque cojones nunca doy con ellos?

    Besitos

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  12. Ays, todos los días lo veo!, eso es así...Y yo te contara. Menos mal que también me he encontrado gente competente porque si no...

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  13. Lo de tener un ojo aquí y otro en Cuenca, se llama JUSTICIA DIVINA, que visto lo visto (aunque él lo vea diferente jijiji) es la única que funciona!!
    Serán cabr****!!!!!
    Un besico

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  14. uff muy comprensivo...
    pero también hay gente muy maja en la policia (jeje que no se note que conozco a unos cuantos!)

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  15. La policía no es ciega: EN ESTE CASO ES ESTUPIDA E INCOMPETENTE!!!!!

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  16. Que fuerte me parece !!!
    La verdad es que si esto es la justicia, que podemos esperar ???

    Nada !

    La verdad es que muchas veces dejas las cosas como están por no tener que pasar por tanto trámite, y muchas cosas se quedan impunes... y aun así te preguntas, vale la pena ?

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  17. Recuerdo perfectamente cuando hiciste esa denuncia y los motivos. Sinceramente, en mi país hubiera ido la policía a buscar a las denunciadas y, por lo menos, el juez les hubiera tomado declaraciones.
    Lo que contás no es digno de un país desarrollado como aparenta ser la Madre Patria. Creí que esa denuncia tuya con testigos las iba a rejoder en todo lo que pretendieran en tu contra. Besotes mil.¡Ánimo!...

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  18. yo solo tuve el placer de ir una vez a poner una denuncia por que me habían robado toda la documentacion y... encima me lleve una bronca del mamón por hacerle su tiempo... eso si.. si vas a renovar te piden la puta denuncia... ¿en que quedamos?..

    aissss

    bsos.

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  19. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  20. Guapi, ya miercoles!!!

    Sabes algo de la mortadela???

    Besicos vecinica

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  21. Ah, es verdad, el incidente del coche. Pues supongo que tardarán un poco en llamarte del juzgado pero te llamarán, hija, ¡para que vayas un día que te venga fatal!. Mira, métete en esta web www.andorravision.com y que te manden un spray de defensa porque como esperes algo de la policía... ya sabes, es pura suerte, te puede tocar uno majo... o no.

    Yo sólo he necesitado a la policía una vez y tengo que decir que se portaron de pm y eso que yo estaba muy histérica.

    Pues ya contarás en qué ha quedado la cosa. Vete al juzgado y pregunta.

    Un besazo, la loca de las arenas.

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